El doctor Emile Coué (1850-1922) fue famoso en toda Europa por ayudar a muchas personas a curarse de problemas físicos y emocionales. Su técnica, brillante pero sencilla, se basaba en tres principios fundamentales acerca de la mente profunda:
1. El subconsciente nunca duerme.
2. Acepta toda la información que recibe como una verdad.
3. Es una gran influencia en el proceso de toma de decisiones a lo largo de la vida.
A continuación, comparto las instrucciones del doctor Coué. Este ejercicio diario te ayudará a continuar tu crecimiento hacia la prosperidad y la abundancia. Para obtener los máximos resultados en el menor tiempo posible, es importante seguir las instrucciones al pie de la letra.
Instrucciones:
Escribe la siguiente frase con tu propia letra cinco veces en una hoja de papel:
«Cada día, en todos los aspectos voy mejor y mejor.»
Esto solo se realiza una vez al día.

Justo antes de dormir, lee lentamente lo que escribiste.
Cuando estés quedándote dormido, repite la frase dos o tres veces en tu mente. Indica a tu cerebro que continúe repitiéndola mientras duermes, y así lo hará.
Repite este ejercicio consistentemente cada noche durante un mínimo de 30 días.
Resultados esperados:
1. Neutraliza gran parte del contenido negativo del subconsciente.
2. Elimina pensamientos negativos originados en el subconsciente.
3. Automáticamente encuentra nuevas formas de mejorar tu vida día a día.
La Acción del Día
Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos.
Toma un momento para pararte firmemente con un brazo alzado hacia el cielo, con el puño firme, como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios.
Verbal o mentalmente repite:
«Con Dios como mi testigo:Hoy soy poderoso.
Hoy soy valiente.
Hoy soy fuerte.
Hoy estoy libre de miedos.
Hoy prospero y vivo cada momento de este día abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser.
De hoy en adelante, esta es mi verdad.»
Coloca tu cuota de dinero del día en tu contenedor y lee la afirmación escrita en él tres veces.
Espera recibir algo a cambio. Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluidos los participantes en este experimento.
Imagina cómo aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean de bienestar. Bendícelos.
Lee todas las bendiciones que llegan por correo electrónico. Tus bendiciones están marcando una diferencia. Leer las respuestas te dará la oportunidad de comprobarlo por ti mismo.

El Pensamiento del Día:
La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero, porque tarde o temprano, el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.
Napoleon Hill