Recientemente, Gregg Braden escribió algo llamado El efecto Isaías, el cual quiero compartir con ustedes. La clave para elegir un resultado entre los muchos posibles reside en nuestra habilidad para sentir que nuestra elección ya está sucediendo.


Vista la oración de este modo, como sentimiento, se nos invita a hallar la cualidad del pensamiento y de la emoción que produce ese sentimiento. Vivir como si el fruto de nuestra plegaria ya estuviera en camino. Si pensamiento, sentimiento y emoción no están alineados, no hay unión. Por lo tanto, si cada patrón se mueve en una dirección distinta, el resultado es una dispersión de la energía.


La clave para que la oración sea eficaz es la unión del pensamiento, del sentimiento y de la emoción. Hemos visto que, genéticamente, nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y cómo las frecuencias energéticas más altas, que son las del amor, impactan el ambiente de una forma material. Esto produce cambios no solo en nuestro ADN, sino también en el entorno que nos rodea.


A medida que nos acercamos al final de este experimento de la prosperidad (que en realidad será el comienzo, pues sé que continuarás aplicando todo lo que has aprendido aquí), es más sencillo comprender lo que Gregg nos comenta: hay que vivir como si el fruto de nuestra plegaria ya estuviera en camino, uniendo el pensamiento, el sentimiento y la emoción.


Bendiciones y que tengan un maravilloso día.

La Acción del Día

Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos.

Toma un momento para pararte firmemente, con un brazo alzado hacia el cielo y el puño firme, como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios.
Ya sea verbal o mentalmente, repite:
Con Dios como mi testigo: Hoy soy poderoso. Hoy soy valiente. Hoy soy fuerte. Hoy estoy libre de miedos. Hoy prospero y vivo cada momento de este día abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser. De hoy en adelante, esta es mi verdad.

Coloca tu cuota de dinero del día en tu contenedor y lee la afirmación que está escrita en él tres veces. Espera recibir algo a cambio.

Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluyendo a los otros participantes en este experimento. Imagina cómo aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean de bienestar, y entonces visualiza lo mismo para ti.

Puedes continuar bendiciendo a las personas en tu lista de bendiciones.
Lee todas las bendiciones que llegan por correo electrónico. Tus bendiciones están haciendo una diferencia. Leer las respuestas te dará la oportunidad de verlo por ti mismo.

Sigue adelante, uniéndote al flujo del pensamiento, el sentimiento y la emoción. El camino está preparado para ti.
Ralph Marston

El Pensamiento del Día:

Deja que el amor fluya libremente. El amor cree lo que es imposible. Y entonces el amor hace que suceda. El amor es la razón que desafía toda razón. El amor une aún a aquellos que de otra manera no se pondrían de acuerdo. Da amor, no porque sea tu obligación. Da amor porque puedes. Da amor, no porque buscas un tesoro en retribución. Ofrece amor y encontrarás que éste es el tesoro. Cuando no estés seguro que decir, deja que el amor hable. Si no sabes que camino tomar, decide actuar desde una perspectiva de amor. El amor conecta, faculta, ilumina y entiende como nada más puede. Deja que el amor fluya libremente desde cada momento en tu vida.

–Ralph Marston

La Afirmación del Día: 87

“Estoy física, emocional, mental, espiritualmente preparado para gozar de una vida próspera y llena de amor.”

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