Hace unos años, la amiga de Kate, Sharon Warren, escribió un maravilloso libro llamado Magnetizando los deseos de tu corazón (Magnetizing Your Heart’s Desire). En cada libro, colocó un pequeño paquete que contenía dos minúsculos, pero poderosos, imanes conocidos como imanes de la tierra. Estos pequeños pedazos de energía son increíblemente fuertes; es muy difícil separarlos debido al intenso magnetismo entre sus polos.
Sharon incluía los imanes en su libro porque sabía que eran un ejemplo extraordinario de cómo nosotros, como creadores pensantes, atraemos nuestros deseos. Ella quería que sus lectores comprendieran esto de manera tangible y, qué mejor forma de hacerlo que a través de algo que pudieran tocar, sentir, separar y volver a unir. Es divertido jugar con imanes, especialmente cuando nos recuerdan nuestro propio magnetismo.
Cuando deseamos o necesitamos algo, automáticamente establecemos una cierta frecuencia de vibración alrededor de ese deseo o necesidad. La intensidad de esta vibración se determina por la fuerza de los pensamientos, sentimientos y emociones asociados. Literalmente, estas vibraciones están llenas de una fuerza magnética. Mientras mantengamos esa vibración, atraemos el deseo hacia nosotros, como un imán atrae a otro.
Cuando pensamos en lo que queremos, lo visualizamos, lo soñamos, hablamos amorosamente de ello y lo celebramos, entonces, eso llega a nosotros. La manifestación de lo que deseamos está tan llena de una necesidad irresistible de acercarse a nosotros, que nada puede detenerla, como un imán que no puede resistirse a ser atraído a otro.
Sin embargo, podemos bloquear esta atracción si elegimos apartarnos de ella al pensar o decir cosas como: «¿Por qué no ha llegado?», «¿Por qué no puedo tener lo que deseo?», «Quizá no me lo merezco», «Debo de estar haciendo algo mal» o «Quizá lo que deseo no es bueno para mí». Estas afirmaciones destruyen el magnetismo, porque automáticamente disminuyen nuestra vibración y nos arrastran hacia abajo. Por eso, es importante poner atención a lo que pensamos, decimos y hacemos.
En el momento en que notamos que hemos pensado o dicho algo que puede reducir nuestro poder de atracción, podemos utilizar técnicas como el tapping (TL) y las bendiciones para realinearnos con nuestro deseo. Al cuestionarnos si lo que queremos llegará algún día, creamos un retraso, ya que enviamos señales que indican que aún no ha llegado, manteniéndolo a distancia.
Podemos, sin embargo, cambiar esta vibración con amabilidad, dándonos pequeños golpecitos (tapping) y usando afirmaciones como: «Aunque lo que quiero no está aquí todavía, me amo y me apruebo completa y profundamente». Esto abre el camino para que lo que deseamos llegue a nosotros con mayor facilidad.
El tapping nos permite ajustar nuestra vibración y redireccionar nuestra fuerza magnética. Al hacerlo, nos volvemos irresistibles para lo que deseamos, y lo que deseamos se vuelve igualmente irresistible para nosotros.
La Acción del Día:
leE nuevamente tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos
coloca tu Cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces espera recibir algo en regreso
bendice a todos los que están a tu alrededor incluyendo a los otros participantes en este experimento imagina como aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien entonces bendice te a ti mismo e imagina lo mismo puedes continuar bendiciendo a la persona o personas en tu lista de bendiciones

El Pensamiento del Día:
«Así como tu juego de imanes atrae o repele, así lo hace tu compás interno en la dirección de ser un Creador Deliberado para que puedas encontrar tu gran amor y pasión. Tan solo tienes que dirigir tu camino a lo que tu corazón te pida. No permitas que otros elijan por ti. Tú eres el Capitán Creación al timón de tu barco, feliz y deliberadamente siguiendo tu poder y guía internos. La Fuente siempre es tu copiloto. Ten valor, confianza, y mira hacia adelante mientras pierdes de vista la costa (tu pasado) con un comienzo fresco, e infinitas y espléndidas posibilidades. Recuerda que el faro está dentro de ti. Pídele al Universo que te ayude a navegar tranquilamente, en un viaje seguro. Es tu decisión…»
-Sharon Warren