¿Alguna vez has pensado en alguien de quien no has sabido en años, y de repente, de la nada, te lo encuentras o te llama? Generalmente, las primeras palabras que salen de tu boca son algo como: “¡Qué coincidencia! Justo estaba pensando en ti”. Nos maravillamos cuando suceden eventos como este y, luego, los dejamos pasar, descartándolos como simples «casualidades» inexplicables de la vida.


Una coincidencia es un incidente que ocurre junto con otro incidente. A veces parecen ser dos eventos diferentes que suceden al mismo tiempo y lugar. Otras veces ocurren en diferentes momentos y lugares, pero siempre están relacionados de forma evidente. Tendemos a pensar en ellas como casualidades, pero la verdad es que son mucho más que eso. Son las tarjetas de presentación que el universo utiliza para captar nuestra atención; son mensajes de Dios.


Básicamente, una coincidencia es un evento sincronizado, preparado por el universo para satisfacer tus intenciones. Todo existe en el mundo como energía indefinida hasta que llega a la conciencia. Cuando tienes una intención clara, esta desencadena un hermoso baile sincronizado de energía universal, que alinea cientos o miles de eventos específicos, uniéndolos de la manera más armoniosa para lograr su manifestación física. Mientras tu intención sea fuerte y esté enfocada, ese baile continúa hasta que se completa la manifestación. Pero si sueltas la intención, el universo deja de bailar, y la manifestación no ocurre.


Continúa deseando, continúa teniendo intenciones y enfócate. Cuando termine el baile, tu deseo se presentará de manera física.


Para ilustrarlo, imagina que el universo es como una gran bodega llena de piezas de rompecabezas. Cada partícula de energía es una pieza única, diseñada para combinarse con otras y crear un rompecabezas completo: tu deseo. Cada pieza tiene su propia frecuencia, que la identifica como parte de un conjunto específico. Cuando emites tu deseo, el universo comienza a reunir todas las piezas que vibran en la misma frecuencia, ensamblándolas hasta completar el rompecabezas de tu intención.


En otras palabras, tu deseo atrae todas las partículas de energía necesarias para convertirlo en materia física o experiencia. Las coincidencias o sincronías son el mecanismo mediante el cual el universo logra esto, y suceden constantemente. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de la infinita cantidad de sincronías que ocurren en nuestras vidas.


Es necesario elevar nuestra conciencia para darnos cuenta de qué tan sincronizados estamos con el universo. En un estado de mayor conciencia, entendemos que las coincidencias son parte del orden divino. Estas deben suceder porque, en un universo donde el tiempo y el espacio solo existen en la mente, todo ocurre al mismo tiempo y debe sincronizarse con todo lo demás. Las coincidencias son esenciales para el trabajo divino del universo, de la misma manera que respirar es esencial para vivir bajo forma humana.


Cuando comprendas que cada coincidencia en tu vida es una oportunidad para satisfacer tus deseos, nunca más las verás igual. Cada coincidencia se convertirá en una nota personal de Dios, diciéndote que tu intención ha sido escuchada y que el cielo y la tierra están reorganizándose para traerte lo que pediste, sin esfuerzo y de forma rápida y sencilla. Es la forma en que Dios te dice: “Aguanta, sigue haciendo lo que estás haciendo. Vas por buen camino. Ya viene. No te rindas ahora”.


Así que, pase lo que pase, ¡no te des por vencido! Presta atención a las coincidencias que ocurren en tu vida. Cuando notes una, apúntala, agradécela y, sobre todo, celébrala. Es una señal clara y sagrada de que tu deseo está en camino. Ahora es el momento de emocionarte, de abrir tus brazos y aceptar todo lo bueno que está llegando. Porque claro que ya viene.


Coincidencias… ¿no te encantan?

La Acción del Día:

Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos

coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y le la afirmación que está en el contenedor tres veces espera recibir algo en regreso

bendice a todos los que están a tu alrededor incluyendo a los otros participantes en este experimento imagina como aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien entonces bendice te a ti mismo e imagina lo mismo puedes continuar bendiciendo a la persona o personas en tu lista de bendiciones
Emma Bull Prosperidad

El Pensamiento del Día:

«Coincidencia es la palabra que usamos cuando no podemos ver las palancas y las poleas.»

-Emma Bull

Escritora

La Afirmación del Día: 42

«A donde quiera que veo, observo señales de que la prosperidad es mía.»

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