¿Sabes lo que es una creencia?
Una creencia es un hábito, un pensamiento que has repetido tantas veces que ahora es más fácil pensarlo que no hacerlo. Imagina que tu mente es un campo amplio, limpio y listo para ser arado y plantado. Cada pensamiento que piensas crea un surco poco profundo en ese campo.
Entre más repites el pensamiento, el surco se hace más profundo y más ancho. Después de un tiempo, algunos surcos creados por esos pensamientos repetidos dejan de parecer surcos normales y se convierten en anchas grietas. Algunas llegan a ser tan anchas que ya no puedes ver el otro lado.
Cuando una grieta es tan ancha que no puede ser cruzada, al menos en tu mente, se convierte en un punto de separación. Esto apaga tu mente, cerrándola a cualquier pensamiento diferente. Esa idea, frase o enseñanza que repetiste una y otra vez ahora se ha convertido en una creencia irrefutable, y la grieta sirve para mantenerte atado a esa creencia.
El poder de las creencias
Un ejemplo perfecto de cuán poderosas pueden ser nuestras creencias para limitarnos es esta historia presentada por Abraham Maslow:
Un paciente se negaba a comer porque había desarrollado la creencia de que era un cadáver. Su psiquiatra le preguntó si los cadáveres sangraban. El paciente respondió que no. Con su permiso, el psiquiatra le pinchó el dedo con una aguja, y, por supuesto, el hombre comenzó a sangrar de inmediato. Al ver la gota de sangre en su piel, declaró sorprendido: «¡Vaya, los cadáveres sí sangran después de todo!»
El impacto de nuestras creencias
La vida que creamos para nosotros mismos está determinada en gran parte por nuestras creencias más íntimas. Cuando nos atamos a creencias que nos dicen que no podemos tener lo que deseamos, incluso nuestros esfuerzos más valientes pueden fallar. Esto sucede porque, cuando intentamos cambiar, las viejas creencias entran en acción para regresarnos a nuestra zona de confort.
Sin embargo, al reemplazar patrones de pensamiento antiguos con nuevos pensamientos, comenzamos a llenar esas grietas que nos mantuvieron atados. Al aferrarnos a estas nuevas creencias, los sentimientos de fracaso y desesperanza desaparecen, y empezamos a sentirnos más positivos y empoderados.
El poder de las afirmaciones
En el mensaje de ayer, te sugerí preguntarte qué creencias falsas y mitos has cargado durante años. Frases como «El dinero no crece en árboles», «Todo mundo batalla» o «Es un mundo de perro come perro» son limitantes. Una vez que una creencia entra, se convierte en el diseñador de tu destino.
Hoy, empieza a hacer una lista de esas frases comunes que repites con frecuencia. Si son limitantes, necesitas cambiarlas. Escribe una frase positiva para reemplazarlas y asegúrate de que la nueva frase esté llena de entusiasmo y alegría.
Por ejemplo:
«El dinero no crece en árboles» puede reescribirse como «El dinero crece en árboles, y ya tengo mi jardín plantado.»
«Todo mundo batalla» puede convertirse en «Todos tienen éxito, incluyéndome a mí.»
«Es un mundo de perro come perro» puede transformarse en «Es un mundo de ama y sé amado, y lo amo.»
Cómo practicar afirmaciones efectivas
Elige la frase negativa que más limita tu vida en este momento. Escríbela en positivo y comprométete a repetirla diariamente en voz alta. Usa mucha emoción y sentimiento mientras la dices, y repítela con claridad y fuerza.
Por ejemplo, si tu afirmación es «El dinero crece en árboles, y ya tengo mi jardín plantado,» repítela 12 veces (una por cada palabra de la frase). En cada repetición, enfatiza una palabra diferente:
El dinero crece en árboles, y ya tengo mi jardín plantado.
El dinero crece en árboles, y ya tengo mi jardín plantado.
El dinero crece en árboles, y ya tengo mi jardín plantado.
Y así sucesivamente.
El resultado de cambiar tus creencias
Entre más entusiasmo pongas en tus afirmaciones, más fuerte se harán. Y entre más repitas tus afirmaciones, más rápido llenarás las grietas de creencias limitantes con tierra fértil, lista para que las semillas de abundancia crezcan.
Con cada pensamiento nuevo, construirás un sistema de creencias más poderoso que te acercará a la vida maravillosa que imaginas. Lo único que necesitas hacer es pensar nuevos pensamientos. ¿Qué tan sencillo es eso?
La Acción del Día:
lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos
Toma un momento para pararte firmemente, con un brazo alzado hacia el cielo, con el puño cerrado, como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios. Repite, ya sea verbal o mentalmente:
«Con Dios como mi testigo, hoy soy poderoso.»
«Hoy soy valiente.»
«Hoy soy fuerte.»
«Hoy estoy libre de miedos.»
«Hoy prospero y vivo cada momento abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser. De hoy en adelante, esta es mi verdad.»
coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces espera recibir algo en regreso
bendice a todos los que están a tu alrededor Incluyendo a los otros participantes en este experimento imagina Cómo aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien entonces bendícelo.
puedes continuar bendiciendo a la persona o personas en tu lista de bendiciones
Lee todas las bendiciones que llegan por correo electrónicos. tus bendiciones están haciendo una diferencia. el leer las respuestas te dará la oportunidad de verlo por ti mismo

El Pensamiento del Día:
«El que puede cambiar su forma de pensar cada día y pensar en lo nuevo de cada día, siempre estará bien; siempre tendrá alegría; siempre estará libre; su vida siempre será interesante; constantemente se moverá hacia lo más grande, lo más rico, lo mejor; y lo que necesite para su bienestar hoy, seguramente lo tendrá en abundancia.»
-Christian D. Larson