¿De qué humor te encuentras? ¿Te sientes bien o estás preocupado, temeroso o asustado por alguna circunstancia? Espero que digas que estás teniendo un excelente día, porque, aunque no lo notes, tu humor durante el día no es el resultado de las condiciones de tu vida: es la razón de ellas. Cuanto mejor humor tengas, mejores tienden a ser las condiciones en tu vida. Así que, en lugar de alimentar preocupaciones, miedos o enojos, te animo a responder que estás teniendo un día perfecto y que te sientes bien.


¿Por qué? Porque, te guste o no, si quieres atraer abundancia, riquezas y prosperidad a tu vida, necesitas sentirte bien. Tanto es así que la canción de James Brown, I Feel Good, debería convertirse en tu lema. Antes de que puedas cambiar algo, necesitas sentir algo. Nuestros sentimientos y emociones son la maquinaria que convierte los pensamientos y las ideas unidimensionales en nuestras mentes en imágenes multimensionales, a través de las cuales se crea nuestra vida. Son tan importantes para el proceso creativo como respirar lo es para la vida misma.


No solo debemos imaginar que todo lo bueno viene hacia nosotros; debemos experimentar su llegada a través de nuestros sentimientos. Por eso es vital monitorear constantemente nuestras emociones para identificar la tendencia dominante. Así, cuando comiencen a volverse negativas, estaremos a tiempo de corregirlas.


En la década de 1950, Neville Goddard, un profesor dinámico, hablaba a menudo de la importancia de vigilar nuestros sentimientos y emociones. Uno de sus estudiantes le escribió una carta compartiendo los resultados sorprendentes que obtuvo al mantener un humor elevado. Su experiencia sigue siendo tan relevante hoy como lo fue hace más de medio siglo. A continuación, te comparto la historia:

«Cuando este evento maravilloso me sucedió, estaba desempleada y no tenía a quién acudir. Necesitaba prácticamente todo: un buen trabajo, un auto para buscar empleo, pero el que tenía estaba a punto de descomponerse. Estaba atrasada en la renta, no tenía ropa adecuada para entrevistas y, a mis 55 años, sabía que no sería fácil encontrar empleo. Mi cuenta bancaria estaba casi en ceros, y no tenía amistades cercanas para pedir ayuda.


Mi desesperación me llevó a poner a prueba mi imaginación, pues no tenía nada que perder. Comencé a imaginarme teniendo todo lo que necesitaba, pero eran tantas cosas que me agotaba con solo pensarlas. Entonces recordé algo que mencionaste en una de tus clases: la importancia de capturar el sentimiento de un deseo ya cumplido.


En lugar de pensar en cada cosa que necesitaba, decidí enfocarme en sentir que algo maravilloso ya estaba sucediendo en mi vida. Me repetía constantemente: ‘¡No es maravilloso! Algo maravilloso está ocurriendo ahora mismo’.


Un día, a principios de octubre, me encontré con un viejo amigo que no veía desde hace meses. Me comentó que se iba de viaje a Nueva York. Hablamos brevemente de la ciudad y luego se marchó. No le di mayor importancia. Un mes después, este amigo tocó a mi puerta y me entregó un cheque certificado a mi nombre por $500.


Estaba en shock. Resultó que un amigo en común, a quien no veía desde hacía más de 25 años, se había vuelto muy rico y, por razones desconocidas, decidió compartir una parte de su fortuna conmigo. Durante los siguientes dos años, recibí cheques mensuales desde la oficina de su abogado, más que suficientes para cubrir todas mis necesidades y darme pequeños lujos como un auto nuevo, ropa y un espacioso apartamento.


Recientemente firmé documentos legales que aseguran que este ingreso mensual continuará de por vida. Este bienestar extraordinario surgió de un simple sentimiento positivo combinado con el poder de la imaginación.»

Es realmente asombroso lo que una chispa de sentimiento puede crear cuando se añade a los vapores de la imaginación. Así que no dejes que cualquier emoción maneje tu día. Siéntete bien, porque tu bienestar y éxito comienzan con tus emociones y pensamientos.

La Acción del Día:

Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos.

Toma un momento para pararte firmemente con un brazo alzado hacia el cielo, el puño firme, como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios. Ahora, ya sea verbal o mentalmente, repite:
“Con Dios como mi testigo, hoy soy poderoso. Hoy soy valiente. Hoy soy fuerte. Hoy estoy libre de miedos. Hoy prospero y vivo cada momento de este día abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser. De hoy en adelante, esta es mi verdad.”

Coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces. Espera recibir algo en regreso.

Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluyendo a los otros participantes en este experimento.
Imagina cómo aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien. Entonces, bendícete a ti mismo e imagina lo mismo. Lee todas las bendiciones que llegan por correo electrónico. Tus bendiciones están haciendo una diferencia. Leer las respuestas te dará la oportunidad de verlo por ti mismo.
Winston Churchill

El Pensamiento del Día:

«Esta es una época en la que el humor decide las fortunas de la gente en lugar de que las fortunas decidan el humor.»

-Winston Churchill

La Afirmación del Día:56

«¡Me siento bien! ¡Amo estar vivo y estoy muy feliz así!»

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