En el clásico sobre la prosperidad, As a Man Thinketh (Como Piensa el Hombre), el autor James Allen escribió que llegamos a ser tan maravillosos como nuestras aspiraciones dominantes. Si atesoramos una visión, la alimentamos y la sostenemos en alto como un ideal, entonces la obtendremos. Allen no dijo que quizá tengamos suerte o que, si nos aferramos a la visión durante mucho tiempo, la suerte se apiadará de nosotros y nos lo concederá. Simple y sencillamente afirmó que si atesoramos nuestra visión, la obtendremos.
Sin embargo, primero necesitamos crear esa visión. Un primer paso poderoso para hacerlo es imaginar nuestra escena ideal tal como queremos que sea dentro de cinco años. Al construir esta visión en tu mente, recuerda que una vida próspera es completa en todos los sentidos. Asegúrate de incluir tantos detalles como sea posible en esta visión de tu vida. ¿Cuál será tu carrera o tu vocación dentro de cinco años? ¿Cómo estará tu situación financiera? ¿En qué tipo de casa vivirás y dónde estará? ¿Cómo serán tus relaciones? Si actualmente no tienes una pareja y te gustaría tener una, ¿cómo es esa persona ideal?
Al imaginar los detalles de la vida que estás creando, recuerda que eres un individuo multifacético. Así como las caras de un diamante reflejan su brillo, el prestar atención a las múltiples facetas de tu vida atraerá luz y esplendor a lo que estás creando.
La Acción del día:
Así como crearías un plan detallado antes de acercarte a un banco para solicitar un préstamo para un negocio, también es necesario crear un plan detallado antes de acercarte al “banquero universal” respecto a la nueva vida que estás construyendo. La acción del día de hoy es poner tu visión por escrito. Crea un «plan de negocio para la prosperidad» de una página e incluye todos los detalles que puedas en ese espacio limitado. Cuanto más detallado sea el plan, más fácil te será imaginarlo. No te preocupes si cambias de opinión sobre algunos detalles; podrás actualizarlo y mejorarlo a medida que avanzas. Por hoy, lo importante es que pongas por escrito ahora mismo la vida que imaginas para ti.
Una vez que hayas escrito este plan de una página, colócalo en un lugar donde puedas verlo fácilmente cada día. Durante el resto del experimento de 90 días, será necesario que lo leas al menos una vez al día, así que asegúrate de tenerlo a la mano.
Coloca tu aporte diario en tu contenedor de dinero y repite la afirmación que está en él tres veces. Bendice a la persona o personas en tu lista de bendiciones e imagina que están felices en sus vidas, al igual que tú en la vida que acabas de crear en tu plan de negocio para la prosperidad.
Cualquiera puede leer un libro sobre cómo crear una mente próspera; sin embargo, la clave no está solo en leerlo, sino en poner en práctica sus enseñanzas. Ninguno de los planes de acción que se te han dado tomará mucho tiempo para completarse, pero cada uno es un paso vital en el camino hacia la prosperidad. Si decides omitir alguno de estos pasos, corres el riesgo de quedarte estancado en el mismo lugar.

El Pensamiento del Día
«En el sencillo acto de escribir un plan de una página de largo, la arquitectura de tu abundancia te es revelada.»
–Marc Allen