Todos hemos escuchado que es mejor dar que recibir; es una de esas gotas de sabiduría tradicional que aprendemos casi desde que nacemos. Sin embargo, esta creencia a menudo desacredita el acto de recibir. En realidad, recibir es una parte vital del proceso de dar, y si no aprendemos a recibir, pronto será imposible dar a los demás. Por eso, hoy nos enfocaremos en prepararnos para recibir.

Ayer, la tarea fue crear un «plan de negocio para la prosperidad», escribiendo los deseos que quieres alcanzar en los próximos cinco años. Ahora que tienes tus deseos por escrito, pregúntate: «¿Estoy realmente listo para recibir estas cosas que deseo?»

Quizá pienses: «¿Está loca Kate? ¿No habría escrito mis deseos si no estuviera listo para recibirlos?» A primera vista, puede que tengas razón. Al escribir estos objetivos, probablemente pensabas en lo bien que se sentiría lograrlos. Esa alegría es clave en el proceso de manifestación, y debes cultivarla con frecuencia. Sin embargo, en lo profundo, en ese lugar acostumbrado a las cosas tal como están, puede que sientas diferente.

Existe una parte de nosotros, a menudo referida como el subconsciente, que siente la responsabilidad de mantenernos seguros. Para esta parte, cualquier cosa desconocida es una zona de peligro. Así que, cuando intentamos mejorar nuestras vidas, suena la alarma, y el subconsciente puede tratar de sabotear nuestros esfuerzos. La clave es revisar tus sentimientos internos y confrontar cualquier temor que surja.

Imagina, por ejemplo, que uno de tus objetivos es convertirte en millonario en cinco años. Esto podría ser un gran paso fuera de tu zona de confort actual, y en cuanto escribas esta meta, tu subconsciente empezará a reaccionar. Quizá recuerdes cómo tu padre criticaba a su jefe, describiéndolo como alguien egoísta y ambicioso. Aunque ese recuerdo siempre estuvo ahí, puede que no te dieras cuenta de cómo adoptaste esas palabras como una creencia propia. Así, cuando piensas en convertirte en millonario, tu subconsciente levanta banderas rojas, creyendo que estás a punto de romper una creencia fundamental. En su intento de «salvarte», crea barreras y resistencia.

Por eso, la autoconciencia es tan importante, y la mejor vía para desarrollarla es mediante el cuestionamiento. Al preguntarte y escuchar las respuestas que puedan venir en forma de recuerdos, intuiciones o sueños, identificarás las resistencias que puedan estar frenándote. Una vez que descubras una vieja creencia o barrera, podrás cambiarla, pero primero debes reconocer que existe.

Acción del día:
Pregúntate si verdaderamente estás listo para recibir lo que deseas y escribiste ayer. Permanece alerta a las respuestas que surjan. Mañana hablaremos sobre cómo resolver cualquier resistencia. Mientras tanto, lee tu plan de prosperidad, coloca tu contribución en el contenedor y recita la afirmación del día tres veces. Bendice a las personas en tu lista, visualizándolas felices en sus vidas, al igual que tú en la vida que estás creando.

Nota importante: Cualquiera puede leer sobre cómo crear una mentalidad próspera, pero la clave está en practicarlo. Los pasos de acción que se te han dado son vitales para tu camino hacia la prosperidad. Si omites alguno, corres el riesgo de estancarte en el mismo lugar.

Pensamiento del día:

En este momento, en todo el mundo, los seres humanos inhalan oxígeno y exhalan dióxido de carbono, mientras que las plantas hacen lo opuesto, dándonos oxígeno. Lo que damos es recibido, y lo que recibimos es dado. Así, cada cosa que alguien da existe porque alguien la recibe.

Afirmación del Día: 7

«Estoy listo para recibir lo que mi corazón desea.»

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