La segunda ley estratosférica del éxito es la ley de la compensación: Tu ingreso se determina por el número de personas a las que sirves y lo bien que las sirves.


Mientras que la primera ley, la ley del valor, determina lo valioso que eres y se enfoca en nuestro potencial para tener éxito, la segunda ley es mucho más específica. Habla de lo tangible, de lo actual. Como está escrito en Dar para recibir: tu compensación es directamente proporcional a las vidas que tocas.


Esta ley explica, en gran medida, la disparidad que existe entre lo que ganan los trabajadores sociales, maestros, consejeros, enfermeras y muchos otros dedicados al servicio, en comparación con atletas profesionales, músicos, actores y otros similares. Nuestra compensación refleja el número de vidas que tocamos.


Es importante no malinterpretar esta ley. No sugiere que quienes están dedicados al servicio social valen menos. Simplemente menciona que se les paga menos porque, de manera comparativa, impactan a un menor número de personas. Por ejemplo, un maestro dedicado que directa o indirectamente toca la vida de 5,000 a 10,000 personas durante su carrera, aun haciendo un trabajo vital y crucial, ganará considerablemente menos que una superestrella que, gracias a su visibilidad, puede impactar a millones con una sola actuación.


A primera vista, esta idea puede no ser bien recibida. Sin embargo, si reflexionas unos minutos, te darás cuenta de que, te guste o no, esta ley es verdadera. Nuestra compensación refleja el número de vidas que tocamos, y esto no es algo malo. De hecho, significa que tú eres el factor determinante de tu propio éxito.


Como señala Nicole, uno de los personajes de Dar para recibir, esta ley indica que puedes determinar tu nivel de compensación. Esto está bajo tu control. Si deseas más éxito, encuentra la manera de servir a más personas. Es así de sencillo. También implica que no hay límites en lo que puedes ganar, ya que siempre existe la posibilidad de encontrar a más personas a quienes servir.


El reverendo Martin Luther King Jr. dijo una vez:
«Todo el mundo puede ser grande, porque todo el mundo puede servir.»


Otra forma de decirlo podría ser: Todos podemos ser exitosos porque todos podemos dar. Tú estás incluido en esta afirmación. Solo necesitas encontrar la manera de ayudar a las masas, y esto no es tan complicado como podrías imaginar, especialmente en la actualidad.


Durante los próximos días
Mientras analizamos la segunda ley estratosférica del éxito con mayor detalle, veremos ejemplos y exploraremos formas de tocar la vida de millones.

La Acción del Día:

Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos.

Toma un momento para pararte firmemente, con un brazo alzado hacia el cielo, con el puño cerrado como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios.
Repite verbal o mentalmente:
«Con Dios como mi testigo, hoy soy poderoso.
Hoy soy valiente.
Hoy soy fuerte.
Hoy estoy libre de miedos.
Hoy prospero y vivo cada momento de este día abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser.
De hoy en adelante, esta es mi verdad.»

Coloca tu cuota de dinero del día en tu contenedor y lee tres veces la afirmación que lo acompaña. Espera recibir algo en regreso.

Bendice a todos a tu alrededor, incluyendo a los participantes en este experimento. Imagina cómo prosperan y se rodean de bienestar. Puedes continuar bendiciendo a las personas de tu lista de bendiciones y leer las bendiciones que recibes por correo electrónico.
Martin Luther King

Pensamiento del Día

«Todo el mundo puede ser grande porque todo el mundo puede servir.»

– Martin Luther King Jr.

La Afirmación del Día: 66

«Entre más gente bendigo, más bendecido estoy.»

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