¿Recuerdas lo que hemos hablado acerca de estar abiertos para recibir? Por favor, escucha de nuevo lo que se nos dice en el día 7. Todo este experimento te ha estado preparando, transformando para poder recibir. Hoy revisaremos la quinta ley estratosférica del éxito: la ley de la receptividad.
Esta ley nos dice: la clave para dar eficazmente es estar abiertos a recibir. Pindar, en el libro Dar para recibir, nos comparte algo valioso al respecto:
«Intentar no recibir no solo es absurdo, sino también arrogante. Cuando alguien te hace un regalo, ¿qué te da el derecho a rechazarlo, a negar su derecho a hacértelo? Recibir es el resultado natural de dar. De hecho, el acto de dar solo es posible porque también lo es el de recibir.»
Esta es la quinta y última ley. Si no nos permitimos recibir, rehusamos los dones de otros, interrumpiendo así el flujo. Por lo tanto, el secreto del éxito consiste en dar, dar, dar. El secreto para dar es recibir, y el secreto para dar consiste en abrirse a recibir.
¡Qué historia! Solo me resta decirte: sal a dar y no olvides abrirte a recibir. Fortalece el músculo de recibir. He aquí cómo hacerlo:
La próxima vez que recibas un halago o algún tipo de retroalimentación positiva, disfrútalo como si fuera un helado de tu sabor favorito.
Deja que entre hasta lo más profundo de tu corazón. Permite que se quede en ti, que te cobije con autoaprecio y bienestar. Prepárate para abrir tus brazos y recibir.
La Acción del Día:
Lee tu plan de negocio para la prosperidad y las 11 cosas de tu lista de agradecimientos.
Toma un momento para pararte firmemente, con un brazo alzado hacia el cielo, el puño firme, como si te estuvieras agarrando de la mano de Dios.
Ahora, ya sea verbal o mentalmente, repite:Con Dios como mi testigo, hoy soy poderoso.
Hoy soy valiente. Hoy soy fuerte.
Hoy estoy libre de miedos. Hoy prospero y vivo cada momento de este día abrazando mi verdadera naturaleza, siendo la persona que estoy destinada a ser. De hoy en adelante, esta es mi verdad.
Coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces. Espera recibir algo en regreso.
Bendice a todos los que están a tu alrededor, incluyendo a los otros participantes en este experimento. Imagina cómo aquellos a quienes bendices prosperan y se rodean del bien. Entonces, bendícelos.
Recuerda que las bendiciones que llegan por correo electrónico están haciendo una diferencia. Leer las respuestas te dará la oportunidad de verlo por ti mismo. Ábrete a recibir, y deja que el flujo de dar y recibir transforme tu vida.

El Pensamiento del Día: …
”Y por supuesto, sobre todo, no te olvides de bendecir a la persona totalmente hermosa que eres TU!”
Pierre Pradervan